La primera vez que me encontré con Sara pensé que era la mujer más risueña que había conocido en mucho tiempo. Roberto no era tímido, tal y como suelen ser habitualmente los novios ante un tipo (como yo) que promete retratar su parte más sensible, sino sereno, íntimo. No es lo mismo. Nos entendimos muy bien no solo en el concepto del trabajo, sino en aprovechar el precioso otoño de La Granja como escenario para realizar una preciosa preboda multicolor entre sus jardines. Roberto es ingeniero en una fábrica local y Sara cambió su vida para seguir a su otra mitad. Trabaja en una universidad, también local. Los ruidos y tensiones de la gran urbe no aparecen en sus miradas, las cuales me recordaban una vez más que un día de estos debo agarrar a mi chica y empezar a vivir de una manera más humana. Pati prefiere la costa, pero la idea es pillar esas miradas. Ellos ya están en ello…
La preboda se desarrolló tal y como prometía, con momentos preciosos, divertidos, sensibles y un punto gamberros (CONFIRMADO: no está permitido pisar el césped – los carteles tenían razón…), todo ello aderezado por unos excelentes chopitos y cervecita tirada como Dios manda. Fuimos tres locos haciendo eso, el loco, como viejos amigos que un día se lanzan a reírse de sí mismos por unas horas. Los duendes del bosque estaban con nosotros, incluso a la hora de encontrar unas llaves traviesas que decidieron retozar un rato más bajo un manto de hojas amarillas, iguales, eternas. Quien no conozca La Granja de San Ildefonso (a pocos kilómetros de Segovia) y sus jardines, no sabe lo que se pierde. Dejad lo que tengáis en las manos y corred HOY a sentir sus colores otoñales antes de que la lluvia se los lleve. Luego volved aquí y decidnos qué tal.
Sara y Roberto llevan diez años juntos, pero por mí podrían llevar diez minutos, tal es la frescura con la que se miran, se abrazan, se miman. Desde la foto 1, mi trabajo para con ellos fue casi nulo – ellos sabían mucho mejor que yo cómo vivirse. Por mí, que sigan así cien años más. Para empezar, se casan en 2010.













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En contra de lo que lo que postulan muchos de mis compañeros de gremio, a mí me gusta compartir todo el material con los novios. En cada trabajo salen muchos cientos de fotos que hay que seleccionar, filtrar, post-producir, etc. Para mí es muy importante que vosotros seáis los protagonistas de vuestro reportaje, incluyendo la selección de fotos final. Obviamente, yo ayudo a elegir las primeras tandas de lo que creo más acertado de cada trabajo. Normalmente, aquí cuelgo un pequeñísimo porcentaje de las fotos que preselecciono, pero hoy voy a hacer una excepción. Como ayer fue el cumpleaños de Sara y ni ella ni Roberto han visto nada de la preboda, les he preparado una sorpresa en forma de video con la preselección. Lo que veréis en él es un buen ejemplo de lo que reciben los novios para escoger las fotos que luego van a la invitación, al libro de firmas, al álbum, etc. Eso sí: el video solo incluye fotos tal cual salen de la cámara, sin retocar. Las 13 fotos de arriba salen en el video, de forma que podéis comparar los resultados… Os recomiendo dejar que se cargue (casi) entero para no cortar el ritmo de visionado.
¡Felicidades, Sara!
Por cierto: la banda sonora va dedicada al ingeniero besucón. Él sabe porqué y Sara, también.
por Masyebra
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