La bella y el bestia[ Preboda en Zaragoza. Monasterio de Piedra. ]

Masyebra.com :: fotógrafo y videógrafo de bodas

A veces las cosas fluyen solas. Uno no tiene que hacer nada salvo dejarse llevar por las circunstancias, en cuyos casos te llevarán siempre a sitios interesantes e insospechados.

Eso es lo que me ocurrió con Sandra y Pablo. Y fue además desde el minuto uno, las primeras birras, las primeras risas que derivaron en planes locos para irnos a islas remotas como si fueramos quinceañeros con ganas de botellón de lujo en plena vacación. Finalmente no fue una isla, pero casi. Nos fuimos a otro mundo, el nuestro, cerca pero lejos, rodeados por una manada de gatos, un pueblo con más bares que habitantes y bellísimos paisajes. En realidad, lo de menos eran las fotos; lo de más, seguir arañando unos minutos más a nuestra extensísima preboda.

Aparentemente, Sandra es ‘la bella’. Dulce, sonriente y grácil. Un sol de mujer. Aparentemente, Pablo es ‘el bestia’. Mirada fija, introvertido y un punto huraño. Es mentira, un burdo espejismo, un engaño. Sandra está más loca que cuerda, hace lo que no se debe de hacer más a menudo de lo que le dijo su mamá y cuando te mira DE VERDAD se te hiela la sangre, por profunda. Pablo, por contra, tiene el corazón de agua. Es un samurai sin armadura, un cachondo mental que reserva lo suyo para quien lo merezca. Y bien que hace. Un hombre que de tantas cosas que siente por dentro, se ha puesto una máscara de tipo duro, prestada de cantantes y actores versados en estas lides por aquello de que le dejen en paz. Y juntos, lo suyo, es breve de contar – tan claro, directo y empalagoso como esta entrada, como la canción: Contigo.

Sandra y Pablo te atrapan, te miman, te embelesan con su estar agradable y jovial, te llevan a su mundo donde no todo es perfecto, pero ¡joder, lo vamos a intentar! Y cuando uno quiere darse cuenta, se despierta en casa, vacío, huérfano de algo que escasea y ellos te dieron durante aquel rato para robarte el corazón: humanidad.

Disfrutad.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Deja un comentario