No sé cuántas veces he repetido a mis parejas lo importante que es hacer los preparativos en un sitio agradable y espacioso. Buena luz, espacio para moverse, elementos agradables y un largo etcétera que al final redunda en mejorar (en mi mundo) una de las más bonitas fases de una boda: los preparativos de novia. He visto de todo, y algunos espacios me han dado más de un dolor de cabeza para narrar lo que ocurría. También soy muy consciente de que un espacio especial redunda claramente en una mayor satisfacción por parte de la novia, no digamos ya en el trabajo final.

Paula lo hizo, y éste es el resultado… Este mini-slideshow solo cuenta los preparativos de Paula, pero en ese pequeño espacio de tiempo (y lugar) pueden alinearse los planetas para poder retratar a alguien con bastante profundidad. Desde hace mucho tiempo vengo reivindicando los reportajes fotográficos en este formato (yo los llamo slideshow profesional); es un lenguaje diferente al del “fotón”, más apto para la narrativa y sus matices, permitiendo introducir varios personajes en una misma pieza… sin perder la magia de la fotografía. Es mi eslabón perdido entre el video y la foto.

Y no: Paula no solo no es modelo profesional, sino que tiene una pizca de carencia de autoestima. Espero que con este pequeño guiño logre reconocer su belleza, en todos sus aspectos.

Disfrutad.

P.D. Esto es una boda REAL, en tiempo real, sin parara ni un solo segundo el devenir de los acontecimientos.

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